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"Siempre me imaginé seguir jugando a los 40”

Llegó a San Lorenzo recién a los 33 años en un préstamo de solo dos meses pero se quedó y a poco de cumplir los 40 sigue siendo figura.

Bidegain y el amor de todos los hinchas por redes sociales, a punto tal de que en la noche del domingo llegó a convertirse en una de las principales tendencias de Twitter. Y no le alcanzó lo que voló durante el partido: del Bajo Flores se fue volando al colegio de su hijo menor para vivir la fiesta de egresados de jardín. “Llegué un poco tarde, pero bueno, je”, reconoce.

Su historia en Boedo es conocida: llegó en abril de 2013 sólo por dos meses, por la detención de Migliore, y terminó quedando para la posteridad. Protagonista principal de los títulos de esta era, nadie olvida su atajada a Allione para conquistar el Inicial 2013 o su alto rendimiento en la Libertadores 2014, entre otros hitos del Cóndor con la azulgrana. “A los 30 ó 32, antes de que apareciera San Lorenzo, pensé que se me había pasado el tren. Había tenido buenos momentos en Godoy Cruz y Argentinos, pero no tuve la chance de pasar a un club más grande, que es el sueño que todos tenemos desde chicos, entonces ahí, que era suplente en Mendoza, pensaba: ‘Chau, ya está’. Y hoy estoy acá...”, comenta sin sacar chapa de sus medallas, un verdadero referente de la humildad.

-El domingo tuviste varias tapadas tremendas, ¿cuál fue más difícil?

-(Piensa) Creo que una de las últimas, la anterior a la del tiro libre, porque estaba medio tapado, parecía que iban a cobrar offside y patearon: la pude manotear justo para tirarla al córner. La otra fue la de la mediavuelta en el primer tiempo, porque de aire puede salir para cualquier lado.

-Cualquiera hubiera destacado el cabezazo que sacaste como arquero de handball o la que despejaste con la pierna...

-(Sonríe) La de handball fue un recurso, en el momento ni pensé, sólo traté de resolver, de leer la jugada... Me imaginé que de cabeza la pelota iba a ir por arriba entonces quise bloquear el tiro. La otra, que saqué con la pierna, fue porque venía muy cerca y si la buscaba con las manos me podían anticipar.

El momento de Torrico pese a su edad no es casualidad sino producto de la dedicación. Es normal verlo por las tardes entrenando en la Ciudad Deportiva con algún amigo o con Lautaro López Kaleniuk (cuarto arquero del plantel) u otros chicos de Inferiores que viven en la pensión. “Es algo que siempre hice, me da más confianza y seguridad. Obviamente lo consulto con el entrenador de arqueros para manejar las cargas. Y está bueno, meto una hora u hora y medio, comparto un rato con los chicos del club y nos ayudamos entre todos”, explica. Torri cuenta que apunta los trabajos a la técnica y que últimamente intenta trabajar con los pies: “Es algo que ahora se usa mucho y yo no trabajaba tanto”. Pero no se queda sólo con eso, desde que llegó a San Lorenzo comenzó a incursionar en el yoga y ya lleva años yendo dos veces por semana. “Me aporta mucho equilibrio emocional y, en lo físico, más flexibilidad", afirma. ¿Las comidas? A pesar de ser mendocino, no hace culto del vino: “No tomo alcohol, ni como fritos ni condimentos. Ahora tampoco harinas. Pero es más por costumbre. Me cuido pero tampoco soy un obsesivo, me gusta comerme un buen asado con amigos de vez en cuando”.

A pesar de que destaca que sus ganas siguen vigentes como siempre, no esconde el DNI. “Soy consciente de la edad que tengo, pero siempre me imaginé seguir jugando a los 40. Eso sí, hay chicos en el plantel a los que no quiero ni preguntarles qué categoría son, je”, reconoce con humor el paso del tiempo. Igual, él ya es eterno.


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Fuente: www.ole.com.ar

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