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El ángel de Paris

El ángel de Paris

Keylor Navas es pieza fundamental en el PSG, que sueña con la Champions tras la eliminar al Bayern.

A él, que lee la Biblia a diario, quizá le parezca irreverente. Pero Keylor Navas ha subido a los altares en París: 'El Messías es Navas', 'Las manos De Dios', 'Ángel de la guarda'. Son titulares de L'Équipe, Le Parisien y Le Monde. Merecidos, tras dos noches de paradas memorables frente al Barcelona, en octavos y el Bayern en la ida (2-3) de cuartos de final de la Liga de los Campeones. Si el PSG sella el pase superando al campeón vigente no sólo habrá vengado su derrota en la final de Lisboa, sino adquirirá estatus de favorito. Será gracias a los goles de Mbappé, en buena forma, y a las paradas de su portero costarricense.

¡Y eso que no es un portero moderno ni muy alto (1,85 m)! Tiene otras cualidades: agilidad, colocación, reflejos. Él no para de decir «Gracias a Dios». Pero se prepara a conciencia. Traspasado por el Real Madrid por 15 millones («un regalo de Florentino Pérez», según Le Figaro) es el sexto futbolista mejor pagado de Francia, un millón bruto al mes. Por encima están Neymar, más de tres kilos mensuales, Mbappé (dos kilos) y otros tres jugadores del PSG: Marquinhos y Verrrati (1,2 millones) y Di María (1,1).

Hombre modesto y familiar dice entre risas que él y su esposa se lo pasaron mejor en Disneyland que sus hijos. Único vicio, se hace traer el café de su Costa Rica natal. Se integró rápido en la plantilla de este PSG hispano parlante cuyas estrellas (y sus parejas) se reúnen en torno a asados. Está a gusto en París y en el PSG, donde quiere seguir jugando mucho tiempo. A sus 34 años ha aportado al club de capital qatarí la seguridad que no supo darle el mítico Buffon.

Aunque es el jugador más valorado de su club y el mejor portero de La Ligue, según el baremo de L'Équipe, su consagración le ha llegado por los dos últimos partidos de Champions. En la vuelta, frente al Barça sostuvo al once parisino que, presa del pánico, pareció a punto de tirar a la basura el 1-4 del Camp Nou. Hizo nueve paradas y detuvo un penalti a Messi, que le había batido desde los 11 metros en cuatro ocasiones.

«Gracias a Dios, he podido pararlo. Este penalti es para Sergio Rico y su familia, que viven momentos difíciles», declaró en alusión a la muerte del padre de su suplente. Aquella noche se quedó a una parada del récord de Petr Cech: 10 intervenciones con el Chelsea en 2005 en Liga de Campeones. Igualó el registro en el siguiente duelo, hace una semana, en el Allianz Arena. En un partido apocalíptico bajo la nieve, el balón fue para el Bayern de Múnich (64% de posesión), que remató una vez cada tres minutos (31) y centró 44 balones al área.

No es un portero líbero que inicia la jugada. «Navas no es malo con el pie pero conoce sus límites. No es, desde luego moderno, tampoco es de la vieja escuela. Portero a secas. Eficaz, demuestra que no hace falta medir 1,95 m para tener talento», afirma Joël Bats, predecesor bajo los palos de la portería del estadio del Parque de los Príncipes.

«Es un portero latino pero frío en la gestión de las emociones, siempre en el buen timing (...) da la impresión de ser invencible. Emana tal seguridad y tal flema que parece imperturbable» sigue Bats. Otro ex guardameta del PSG , Jérôme Alonzo, también le elogia: «Destaca por su colocación, su lectura de la acción y porque siembra dudas en el delantero contrario».

El ex madridista se ha confesado a 'France Football': «Intento transmitir esta fuerza tranquila y el sentido de la responsabilidad a mis compañeros para que se sientan cómodos. Pongo el ejemplo de los exámenes en la universidad. Cuando has estudiado, te sientas tranquilo en tu pupitre. Estás preparado aunque no sepas qué te van a preguntar. Lo mismo pasa ante el partido, aunque no sepas qué jugador va a disparar o por donde va a venir el balón, estoy listo para reaccionar porque he preparado el partido previamente». Tres títulos de Champions avalan sus palabras. Navas, sin alharacas, va a por el cuarto. Seis guardametas acumulan tres Copas de Europa, y sólo uno, Juanito Alonso (Real Madrid) ha ganado más, cinco. «Antes de entrar en el terreno de juego digo a mis compañeros que disfruten de cada instante. Ganar, ganar, ganar. Hay que tener eso en la cabeza siempre», dice.

 

Fuente: www.elmundo.es

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