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“Todavía veo como un sueño todo lo que me pasa”

“Todavía veo como un sueño todo lo que me pasa”

Torrico sigue siendo noticia a sus 41 años. El arquero de San Lorenzo fue figura en la victoria ante River y fortalece su condición de ídolo en el Cuervo. 

Sebastián Torrico cambió dos meses por una eternidad. Llegó a San Lorenzo en 2013, de emergencia por la detención de Pablo Migliore, y se convirtió en el arquero más importante de la historia azulgrana. Después de más de un año de inactividad, reapareció entre semana ante Huachipato, por la Copa Sudamericana, y en la tarde del domingo repitió en el Monumental para convertirse en la gran figura del equipo de Diego Dabove que logró dar el golpe ante el River de Marcelo Gallardo. El día después de otra actuación heroica, el mendocino de 41 años atendió a Olé desde su hogar para, con la humildad y el perfil bajo que lo caracteriza, repasar la historia de su vida, digna de una serie en Netflix o de una película de Hollywood.

-¿Cómo hacés para seguir vigente a pesar de la edad, la lesión y el tiempo sin jugar?

-(Sonríe). La verdad es que siempre fui muy equilibrado, tanto en los buenos como en los malos momentos. Después, los años y todo lo que he pasado a lo largo de mi carrera me enseñaron a tomar con más calma ciertos momentos. Quizá en otra época hubiera vuelto más ansioso o con ganas de demostrar más de lo necesario, pero ahora simplemente me focalizo en tratar de cumplir y aparecer cuando el equipo lo necesita. La clave es el trabajo, desde donde me toque, ya sea jugando o no… Me crié así, con doble turno y la insistencia para aprovechar las oportunidades.

-Igual, más que doble, en la recuperación le metiste cuádruple turno. ¿O no?

-Sí, me ayudó mucho la experiencia de la lesión anterior (NdeR: en 2018 se luxó el hombro izquierdo) para saber qué cosas podía apurar y cuáles no podía saltearme de la recuperación, entonces a los 10 o 15 días ya estaba haciendo pileta, trabajando con el kinesiólogo o con algunos trabajos de campo, ya sea correr o con la pelota en los pies, porque todavía seguía inmovilizado…

-Le ganaste a la ciencia con los tiempos del alta…

-(Vuelve a sonreír). La clave fue la comunicación. Desde antes de la operación teníamos claro que el objetivo era volver a competir a los cuatro o cinco meses. Después eran cinco y medio, pero le ganamos, je. Entre todos hicimos un gran trabajo, no hubo retrocesos, que eso fue importante, y a los cinco meses ya pude competir.

-¿Siempre laburaste en doble turno?

-Sí, lo hice toda mi carrera. Ahora voy dos o tres veces, cuando tenemos semanas largas. Pero cuando arranqué, a los 19 o 20 años, iba cuatro o cinco días a hacer doble turno, je. Ahí hacía turnos muy largos, como de tres horas, después con el correr del tiempo me fui actualizando y hago más calidad que cantidad o trabajos puntuales para la movilidad o la elongación. Trabajos con los pies, saque o juegos de técnica… De lo que es la función de arquero hago muy poco porque trabajamos a la mañana con Juan (Docabo).

-¿Con quiénes entrenás en contraturno? A veces se suman chicos de inferiores, ¿no?

-Sí, siempre voy con dos amigos que no son jugadores, solo amateurs, je. Y se han sumado chicos, Lautarito (López Kaleniuk) por ejemplo, ha venido también Matías Palacios, Julián, el Gringuito Hausch… Hacemos fútbol tenis, competencia a los arcos, nos divertimos y jugamos un rato. Yo les digo a los profes si tienen alguno para mandarnos para que nos ayude o para ser cuatro, pero trato de no obligarlos sino que salga de ellos. Y también me fijo las cargas porque la prioridad de los chicos es rendir a la mañana en los entrenamientos de sus categorías. Pero cuando tienen ganas, son bienvenidos… Siempre es mejor estar haciendo algo que estar encerrados o con el celular todo el día…

-También en un momento trabajabas con un optómetra…

-Sí, con Mariano Canegallo, era en 2013 o 2014. Vino un día a mostrarnos el trabajo y me gustó. Era para ejercitar los tiempos de reacción, la visión periférica… Iba un par de veces por semana después de los entrenamientos, me sirvió mucho. Después empezamos con la doble competencia y ya no tenía tanto tiempo. Pero siempre me gusta aprender o hacer cosas nuevas… Hago yoga también, uno de mis puntos débiles era la movilidad y la flexibilidad y Campa (Campagnuolo) me lo recomendó. Empecé en 2013, cuando llegué a San Lorenzo, y todavía lo sigo haciendo. Ahora con la lesión voy solo una vez por semana, pero igual tengo todo en casa para complementar un poco.

-¿En el momento en que te lesionaste pensaste en retirarte o siempre tuviste claro que ibas a volver?

-Cuando me lesioné podía no operarme y ver cómo respondía el hombro con fortalecimiento, pero me operé porque tenía en la cabeza que quería terminar la carrera jugando y no que pase el tiempo estando por estar en el club. Me propuse volver bien, aprovechar la lesión para liberar la cabeza, porque a veces el jugador se retira no solo por el cansancio físico sino por el desgaste mental. Entonces aproveché este tiempo para despejarme, aunque sin descuidar la recuperación y el entrenamiento… Quiero terminar siendo competitivo y si es jugando, mejor. Después, cuando sienta que estoy pasando el tiempo, prefiero irme a hacer otra cosa, je.

-¿Y en 2013, cuando San Lorenzo te fue a buscar de emergencia y por dos meses, dudaste?

-Unas semanas antes en Godoy Cruz me avisaron que en junio no me iban a renovar contrato, que me tenía que buscar club. Y de golpe me salió la chance de San Lorenzo, era venir para pelearla y solo por dos meses, pero me la jugué. Era la posibilidad de pasar a un equipo grande y al menos me sacaba ese gusto, je. Además, si me llegaba a tocar jugar, y respondía, podía llegar a quedarme o que me saliera alguna otra posibilidad…

-Antes de que te llamara San Lorenzo, ¿pensaste que ya no ibas a jugar en un grande?

-Sí, la verdad es que pensé que ya no iba a jugar en un grande. Estaba pensando en que me saliera algo del Nacional B para tener continuidad… Eran opciones más reales, je.

-Y de ese contrato de emergencia a ser campeón de América e ídolo…

-Sí, tenía 33 años y la verdad es que fue un salto muy grande. Llegué sin jugar y terminé el 2013 jugando y saliendo campeón. Y después lo de la Libertadores, ni hablar…

-¿Con Migliore hablaste alguna vez? Si no fuera por lo que le pasó a él, no te hubieran ido a buscar…

-Sí, nos hemos cruzado varias veces en eventos de amigos que tenemos en común y hemos charlado. No puntualmente del tema pero sí de fútbol en general, siempre tuvimos muy buena onda. La verdad es que lo mío es algo raro, hasta debe ser histórico que pase algo así, je. A veces las cosas pasan y, aunque le busques explicación, no lo podés entender.

-Y así, sin entenderlo, te ganaste el cariño de los hinchas…

-Lo disfruto y agradezco el cariño que me brindan siempre. Desde ese día que me tocó atajar en la cancha de Platense, por Copa Argentina, ya sentí un cariño y un apoyo especial, quizá porque era uno que siempre la había remado, pero siempre me dieron confianza y eso lo siento hasta el día de hoy. Después del partido de ayer me explotó el teléfono. Y eso se repite cuando me pasa algo, las veces que me lesioné o cuando cumplo años… La gente siempre está y yo lo tomo como una motivación para seguir y con la responsabilidad de devolverles en la cancha todo lo que me dan.

-¿Te das cuenta de la importancia que tenés en el club?

-No, viste que de esas cosas por ahí te das cuenta después, cuando dejás de jugar. Ahora, con el día a día, no tenés tiempo para tomar dimensión. Quizá estando lesionado, que tenía más tiempo y miraba la tele o agarraba algún partido viejo, tomaba más noción de todo lo que viví en San Lorenzo. Pero la verdad es que todavía veo como un sueño todo lo que me pasa…

-¿Y en junio que se termina tu contrato qué vas a hacer? ¿Ya sabés si te retirás o vas a seguir jugando?

-Mi idea es continuar, me siento bien y con ganas, termino en junio pero me gustaría renovar por un año más y en todo caso ver a fin de año cómo me siento. Si tengo que cortar antes, cortaré, pero quiero seguir. Igual estoy tranquilo, es algo que se va hablando, ahora estamos con muchos partidos. Después nos sentaremos a charlar y veremos qué es lo mejor.

-En Mendoza tenés tu club, Amigos por el Deporte, del cual sos presidente. ¿Torrico presidente le renovaría el contrato a Torrico arquero?

-Sí, la verdad que sí porque veo que el jugador está rindiendo y que, cuando no le ha tocado jugar, también sumó. En mi equipo hago todo ese análisis, juegue o no juegue.

-Y el día que te retires, ¿seguirás ligado a San Lorenzo también?

-Sí, realmente me encariñé mucho y me gustaría. No sé en qué función, me preparo para varias cosas, pero tengo claro que quiero seguir ligado al club. Con la Fundación en Mendoza aprendí mucho, ya llevo como diez años, y si bien no tiene la misma responsabilidad ni repercusión que San Lorenzo, hay cosas del día a día que se asemejan.

-Dabove fue arquero. ¿Te dijo algo después del triunfo sobre River?

-Sí, estaba muy contento por el triunfo y porque sabe lo que trabajé para recuperarme y atajar otra vez. El fue arquero, creo que también tuvo una lesión en el hombro y tuvo que dejar joven, entonces sabe lo que es, que para nosotros el hombro es como nuestra rodilla, je, entonces me felicitó por el partido que hice y por la fuerza que le puse a recuperarme.

-¿Y al equipo cómo lo ves?

-Bien, tenemos la obligación de ser protagonistas en los dos torneos pero lo mejor que nos puede pasar es ir partido a partido. Si nos desviamos de lo que tenemos que hacer, perdemos regularidad, como ya nos pasó después del partido en Brasil. El de River era un partido importante que lo pudimos sacar adelante, y nos da confianza para lo que viene. Ahora el desafío que tenemos es poder hacer más partidos como el del domingo o la revancha contra Santos…

Sebastián Torrico creo hace más de diez años en su Mendoza natal FADEP (Fundación Amigos por el Deporte), un club que al día de hoy ya tiene instalaciones propias, cuenta con varias disciplinas y en el fútbol compite en la liga local y en el Torneo Regional. "Estamos bien, tuvimos un año muy positivo. Lo mejor es que ya estamos instalados en nuestro predio, que era algo fundamental. Ahí tenemos lugar para entrenar, para jugar, para las Inferiores... Y en lo deportivo también estamos muy bien: llegamos a la final del Torneo Regional en lo que fue nuestra segunda participación, fuimos protagonista con una idea clara y un equipo joven, y logramos dejar de lado a equipos importantes de Cuyo. Ahora nos estamos preparando para el comienzo de la Liga, para eso llevamos de técnico a Ale Albornoz, que estaba en San Lorenzo (NdeR: tiempo atrás fue colaborador de los cuerpos técnicos de Primera y encargado del Dpto. de Análisis Audiovisual) y tiene un perfil que nos gusta para el proyecto que tenemos", le contó a Olé, ya sin los guantes y poniéndose la pilcha de dirigente. 

 

Fuente: www.ole.com.ar

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