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No pongo fecha de retiro

No pongo fecha de retiro

A los 39 años, 13 de ellos en Toluca, el argentino, que viene de ser campeón en México con récord de valla invicta, está listo para un nuevo torneo; elogia a Gallego y a Pekerman, justifica a La Volpe y critica a Ramón Díaz.


14 de diciembre de 2008: Toluca supera en las finales a Cruz Azul y Cristante empieza a celebrar el título

Hernán Cristante es un futbolista de los de antes. No sólo porque a los 39 años supera largamente la edad promedio de sus colegas, sino porque este arquero platense, surgido en Gimnasia, lleva 13 años (los últimos 11 de manera ininterrumpida) en Toluca. En una época en la que carrera de un jugador se caracteriza por la movilidad, la de Cristante es atípica por haber echado raíces en un club. Tanta continuidad y sentido de pertenencia le dieron hace poco, en diciembre, una doble satisfacción: fue campeón del Apertura con récord de arco invicto para el fútbol mexicano (772 minutos). Cuando falta un día para que empiece el torneo México, Cristante habló por teléfono con LA NACION de varios temas.
-¿En Toluca encontraste tu lugar en el mundo?

-Encontré amigos, buena gente, un estadio ideal, un club conducido por unos empresarios que brindan lo mejor para que uno sólo se ocupe de jugar. Disfruto mucho de Toluca. Lo único que extraño de la Argentina son las charlas de fútbol en el café. Acá no se habla tanto.

-¿Te ves en septiembre festejando los 40 años en el arco de Toluca?

-No sé. En junio termina mi contrato. En Toluca quieren que me quede, no me van a dejar ir. Y menos a otro equipo de México. Si fuera por mí, me gustaría volver a Gimnasia, retirarme en el Lobo, pero no lo veo muy factible.

-¿Qué representa el récord con el arco invicto que conseguiste?

-Fue algo que se fue dando sin buscarlo. Nunca me guié por las estadísticas, no me importan. Obviamente, una vez conseguido el récord, lo tomo como una inyección anímica. Lo más valioso es el contexto en el que se logró: en un buen momento personal y con el equipo campeón.

-¿Qué motivaciones encontrás para seguir jugando a los 39 años?

-Me siento mejor que cuando era más joven. Venimos de hacer la pretemporada en Manzanillo y estuve a la par de todos, sin concesiones. Me siento potente, rápido. En los ejercicios de velocidad, potencia y resistencia estoy dentro de los tres primeros del plantel. Y no sé si soy el primero, ja ja... Otro aspecto fundamental es el mental. No me cuesta levantarme todos los días para ir al entrenamiento. Al contrario, es un placer, me hace sentir vigente. Por eso no pongo fecha de retiro.

-En Toluca tuviste de director técnico a Américo Gallego y a José Pekerman. ¿Qué te dejó cada uno?

-Ambos dejaron un muy buen recuerdo. Al Tolo le fue mejor deportivamente porque salimos campeones. Es un tipo súper noble, un encanto de persona. Sabe llegarle al grupo, es muy compinche. Y también se mostró como un gran estratego, ve muy bien el fútbol. Es astuto, tiene buen ojo. Marca diferencias con otros técnicos. Pekerman tiene otro perfil, más tranquilo y serio. Más abocado a las cuestiones básicas del fútbol. Da aspecto de introvertido, pero no se le escapa nada.

-Conociendo a Ricardo La Volpe por todo lo que hizo en México, ¿te sorprendió lo polémico y conflictivo que fue su paso por Boca y Vélez?

-El Loco fue con otra idea de lo que es el fútbol argentino. El Moncho Fernández (ex futbolista de Gimnasia) me comenta cómo cambio el jugador argentino. Los chicos tiene más información y visualizan otras cosas. Al Loco le costó entrar, adaptarse al medio, trabajar de la forma en que él cree. Tiene un carácter especial, no es de andar diciendo cosas para quedar bien. Y eso a veces en la Argentina no se entiende. Eso no quita que sea un excelente entrenador, moderno.

-El que la está pasando mal en América es Ramón Díaz.

-Sí. Me parece que él subestimó al fútbol mexicano y lo está pagando. Aquí, el fútbol es más complejo de lo que parece. De afuera puede parecer sencillo, pero no lo es. El llegó con cierta soberbia, seguro de que las cosas le iban a ir bien por lo que había hecho en la Argentina. No hay que olvidar que son los equipos los que hacen campeones a los técnicos.

-Estuviste en el seleccionado argentino con Passarella y jugaste la Copa América de 1995. ¿Qué recuerdos tenés?

-Bueno, en el sentido de que compartí el plantel con jugadores que marcaron una época, como Batistuta, Simeone, Ortega, Ayala, Balbo. Lamentablemente, no me fui de la mejor manera. No tenía representante y Daniel me dijo que era conveniente que tuviera uno y que jugara en un equipo grande. Se manejaron mal algunas cosas.

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