Cuando iban 9 minutos del primer tiempo, el Gato Sessa no pudo tirarse en dos jugadas consecutivas. Algo le pasaba. Eran notorias sus flexiones y movimientos porque algo le dolía. Sin embargo, jugó todo el primer tiempo y los hinchas se olvidaron de que el guardametas estaba tocado.
Como el arquero tiene cuatro amarillas, se especula con que la lesión no es grave, ya que de haberlo notado, probablemente se hubiera hecho amonestar, para cumplir la suspensión mientras esté imposibilitado por el físico de jugar, como pasó con Fabián Rinaudo. Una actitud poco feliz, pero que pasa a menudo en el fútbol argentino. Pero el Gato no se hizo amonestar, y tampoco salió a jugar el segundo tiempo. Quien lo hizo en su lugar fue Pablo Bangardino.
La cuestión es que Sessa tiene una molestia en el isquiotibial izquierdo y deberá someterse a estudios para comprobar la gravedad de la lesión, y que Bangardino respondió bien cuando lo necesitó el equipo y, de ser necesario, deberá salir al campo de juego como titular ante Colón de Santa Fe, en el Cementerio de los Elefantes.
El tanto del empate para Central, convertido por Gervasio Núñez en el segundo tiempo, luego de un tiro libre, no fue responsabilidad del arquero Bangardino. La pelota rebotó en una barrera que se abrió demasiado y le cambió la trayectoria al arquero, que nada pudo hacer para evitar el empate de los rosarinos.
Prueba de arqueros
En la jornada de hoy, en el estadio del Bosque, a partir de las 14.30, habrá prueba de arqueros de la categoría '96, buscando los futuros Sessa o Bangardino. Los interesados deben concurrir con ropa de entrenamiento.